lunes, 10 de febrero de 2014

Donde no hay vino, no hay amor.

No lo digo yo.  Lo dijo el poeta griego Euripides hace la tira... La Historia ha estado marcada por el vino y la gastronomía. Muchos pensadores de diferentes épocas, han citado al vino en sus obras. Y ya no sólo de citas va la cosa. El vino ha estado presente en multitud de mesas que hoy son parte de nuestra Historia.

Ya en la antigüedad, era considerado por la alta sociedad como algo imprescindible.



Y en nuestros días, tomar una copa de vino es sinónimo de bienestar. Cuando uno quiere celebrar algo abre una botella de vino. Cuando quiere compartir algo, lo cuenta en torno a un vino.
La felicidad, el amor y el vino, están unidos entre sí. Forman el maridaje perfecto

En el asunto de San Valentín, nos topamos con diversas opiniones. Los hay que por nada del mundo lo celebrarían ni comprarían nada cursi a su pareja, justo ese mismo día. Ni corazones ni ñoñerías. Que el amor se demuestra día a día. Y se dice "te quiero" más a menudo, y no cuando se marca esa fecha en el calendario. Si si.

Los san valentineros se lo curran un montón. Y han pasado por diferentes cursilerías a lo largo de su vida para decirle a la otra persona lo enamorada que está. Y ese día es sagrado.

Guste más o no. Se celebre con más ansia o menos, está claro que a veces, en nuestra ajetreada vida, necesitamos que nos recuerden algunas cosas. El día de la paz, el día de la infancia, el día del madre o el del padre. La diabetes, el sida, el orgullo gay o incluso el día del árbol. Estos días nos ayudan a pensar. A pararnos en nuestra vorágine personal y recordar.



Así que, si estás enamorado, ese día es perfecto para decirlo, al menos, una vez. O enviar un whatsapp que no sólo sea para recordarle que compre el detergente, o que hoy tienes partida de pádel. Abrir una botella de vino, porque sí. Sin perezas
O regalarle esa sonrisa que al final del día cuesta tanto hacer.

Y si te gusta celebrarlo, éste es el regalo perfecto. Porque lo dice todo, y no dice nada.  Porque abrir una botella de vino es siempre un buen plan. Porque colgar una lámina, hará que tu casa esté diferente. Porque, chocolate y amor siempre han ido de la mano, y unas galletas belgas bañadas de puro chocolate, elevarán al máximo tu lado más sexy...Y porque un almuerzo con mermelada de fresas y champagne, te recordará que con amor, la vida es mucho más bonita.




NUESTRA CAJA AMOROSA CONTIENE:

1 Botella de vino tinto PASIÓN de Bobal. Bodega Sierra Norte. D.O Utiel Requena. Una de las variedades más conocidas en nuestra terreta. Pasión de bobal, se presenta en boca, sabroso, frutoso, de taninos esféricos y buena acidez. Con ligeros toques a vainilla y tostado.

1 Lámina Lucia Be. "Molamos tanto juntos". Sobran las palabras.

1 Crackers con queso Parmigiano - Reggiano. The Fine Cheese Co, está especializada en crackers con queso... y estos de Parmesano tienen un sabor intenso y exquisito... suponemos que porque el queso está envejecido durante 30 meses!!

1 Mermelada Tiptree fresas al champagne. La familia Wilkin, creo esta marca de mermeladas, que se ha convertido en sinónimo de prestigio y calidad. Ésta combinación de fresas con champagne, realza el intenso sabor de las fresas.

1 Galletas de almendra y chocolate Jules Destrooper. Esta empresa belga, es conocida en el mundo por sus exquisitas galletas de mantequilla y chocolate. Y están hechas, solamente, con productos naturales.




Todo esto, envuelto, por supuesto, con mucho AMOR!

Precio: 35 euros + gastos de envío.

Pedidos: lexquisit.bng@gmail.com


                   ** Feliz semana amorosa!! **

Esther

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