miércoles, 9 de noviembre de 2011

El cine y el vino

El cine, ese gran arte, lo tiene todo. No hay nada que no puedas encontrar en él. Y la gastronomía y el vino, siempre han formado parte de grandes escenas que han pasado y pasarán a la historia. 

También se han hecho cintas dedicadas exclusivamente a ello. No es que yo tenga una gran filmoteca de películas que tratan de vino y gastronomía, pero desde que vi Entre Copas, reconozco que empecé a sentir mayor interés por películas que trataran sobre estos temas.


                            Me encanta ésta escena! Trasmite tanto!

Esta imagen que fue también el cartel de la película, no me puede gustar más. Es que lo tiene todo!!! El entorno no puede ser más apetecible. Si hasta te dan ganas de montar un picnic aunque sea justo en el huerto de la casa de campo del vecino!! Esa instantánea de cuatro amigos, tomando una copa de vino, alzando las copas... me transmite felicidad, alegría, diversión, amor...


                           Miles y Jack entre viñedos.

Entre copas, narra la historia de dos viejos amigos de la Universidad. Miles, un aspirante a escritor y apasionado del vino y Jack, un actor fracasado a punto de casarse. Juntos, emprenden un viaje por California para recorrer bodegas y disfrutar del vino, aprovechando la inminente boda de Jack, que en una semana contraerá matrimonio...

                         Miles y Jack visitan varias bodegas

Entre copas, tiene unos diálogos impresionantes... y si te gusta el mundo del vino, disfrutas muchísimo. He buscado y buscado por la red, mi escena favorita, pero es mega larga y no puedo  cortarla. Aunque lo ideal sería poder escucharla, os dejo con la imagen de la escena y os transcribo lo que explica Maya, una de las protagonistas.


" Me gusta pensar en la vida del vino, en que es una cosa viva. Me gusta pensar en qué pasaba el año en que crecían las uvas, en cómo brillaba el sol, o si llovía. Me gusta pensar en toda la gente que cuidó y recogió las uvas... Y si es un vino añejo, en cuántos de ellos ya deben de estar muertos. Me gusta ver como un vino sigue evolucionando... Por ejemplo, si abro una botella de vino hoy, sabrá distinto a como sabría si la hubiese abierto cualquier otro día. Porque un vino embotellado, en realidad, está vivo. Y evoluciona y adquiere complejidad, constantemente, hasta alcanzar su punto álgido. Como el tuyo del 61... Y entonces empieza su constante e inevitable declive... Y además tiene un sabor que te cagas"


¿Te apetece organizar un picnic? yo pongo el vino...

Esther


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